domingo, 29 de enero de 2012

LA CORRUPCION: NUESTRA CULPA.

Corrupción significa, según el Diccionario de la lengua española, 4. f. Der. En las organizaciones, especialmente en las públicas, práctica consistente en la utilización de las funciones y medios de aquellas en provecho, económico o de otra índole, de sus gestores. Deriva de la palabra "corromper": Sobornar a alguien con dádivas o de otra manera.

Actualmente, en todas las oficinas públicas, de todos los niveles, existe la corrupción, ya sea para obtener un trámite mas rápido, para obtener información de terceros de manera indebida, para evitar el pago de alguna sanción o multa, para que un procedimiento camine más ágilmente (si se es el actor) o bien para que se retrase lo más posible (si se es el demandado), para que alguien no pise la carcel o para meter a alguien a prisión, sea justa la causa o no, incluso, hasta cuando se tiene razón, hay autoridades que amenzan con no darle el trámite correcto si no se entrega una cantidad a cambio, para cambiar un peritaje de un accidente de tránsito, obtener un medicamento sin receta y hasta para que le vendan a un menor licor en un oxxo. Las más comunes o de las que más se habla.....las de tránsito, con tal de que no levante una infracción de las costosas, no se remita a un ebrio al MP o no se prive a la persona del vehículo.

Me platicó una vez el tío del primo de un amigo (de otro país y hace muchos años) que en alguna ocasión, derivado de un fraude a una empresa, presentó y dio trámite a la denuncia por los conductos correspondientes, sin embargo, el abogado fue citado por un funcionario de segundo nivel, para pedirle 5 pesos, bajo la amenaza que de no hacerlo, la consignación se haría mal (con ello un juez puede negar una orden de aprehensión). Se trataba de un fraude de 2 varios miles. Obviamente parecería que los 5 pesos no pintaban contra aquella suma. El abogado, ante esa situación y a pesar de que consideraba que no tenía por que hacerlo porque el delito estaba demostrado, optó por aceptar y hablar con el cliente. Se imaginan que dijo o pensó cuando se enteró de semejante petición????  También, hace poco, otro vecino del primo de una amiga, había contratado la colocación de un anuncio, sin embargo, pidió el servicio de noche porque no había solicitado la autorización correspondiente, mucho menos había realizado el ínfimo pago de los derechos respectivos.

Ejemplos sobran. Ahí está la película que recientemente causó gran polémica, sobre una persona inocente que estuvo en la carcel y en la que se da cuenta del procedimiento para sacarlo, y de paso, por que no? mostrar la vida dentro de un reclusorio y del pésimo sistema penitenciario.

Pero si bien es cierto que los ejemplos sobran, ello se debe principalmente a que todos los ciudadanos incurren fácilmemte en semejantes acciones incorrectas, pensando en que la de ellos en particular no es grave; total, no se perjudica a nadie. Esa es nuestra forma de pensar. Obvio, existen excepciones, algunas muy honrosas. Y obvio, también existe el "jamás pensé que me fuera a suceder eso".

¿Que nos motiva a actuar asi?  Fuera de nuestra gran falta de cultura, de educación, de valores y principios, yo lo atribuyo a varias razones principales: 1. La jodidez que afecta la mayor parte de los mexicanos, que viven al día y hacen hasta lo imposible por ahorrarse lo más posible, ya que de otra manera deben sacrificar algunas cosas; 2. Los salarios tan bajos que perciben la mayoría de los servidores públicos, que no son de los llamados "de confianza"; 3. El pensar (indebidamente) que no nos va a suceder a nosotros, porque si así fuera, haríamos todo de nuestra parte para que no sucediera, aplicando el "no hagas a alguien lo que no quieras que te hagan a tí"; y, 4. La incorrecta apreciación de que no pasa nada cuando se entrega "el moche". Y, finalmente, 5. El famosísimo "me vale madre!!!"

Recientemente estuve en nuestro vecino país del norte; mi padre es norteamericano (circunstancia que quiso el destino de mi madre y que yo no escogí) y valga decir que no es presunción, me sirve sólo para el siguiente comentario: llegabamos a un centro comercial, repleto por las fechas, y obviamente prácticamente el estacionamiento estaba a reventar, es decir, dificilmemte podía encontrarse un espacio cerca de la entrada y había que caminar varios metros. En razón de la edad de mi padre, mi madre optó por pedirle que bajara frente a la entrada y que ella buscaría el lugar para estacionarse, a mi padre lo acompañaba una tía, hermana de mi madre. A la distancia pude ver que mi padre discutía con su cuñada y cuando llegué con él obviamente le pregunté que había pasado; mi tía tiene fama de ser algo imprudente. Resultó que mi tía le dijo que gestionara la autorización para estacionarse en un lugar para minusválidos, así, podría estacionarse siempre frente a las entradas de los comercios u oficinas. Mi padre, quien a pesar de su edad camina lento pero no en silla de ruedas, se molestó muchísimo porque tomó como un insulto aquel comentario. Cuando mi madre supo de la discusión, también dijo "sí, yo misma he pensado en hacer esa gestión", momento en el que mi padre se molestó nuevamente y le dijo: "Eso es abusar, tu no estás necesitada de esos espacios para minusválidos, eso es una transa!"

He platicado el evento con algunos amigos y les da risa, pero reconocen a mi padrecomo netamente norteamericano, alguien que fue educado precisamente así, conciente de que hay acciones correctas en nuestra vida y las hay incorrectas, y que éstas, allá sí son sancionadas, sino siempre, casi siempre.

Por otra parte, quien recibe la dádiva, generalmente es un servidor público cuyos ingresos son bajos; no es justificable, pero de alguna manera tiene que completar el ingreso familiar para ofrecerles una vida un poco menos indigna. No quise decir "más digna" por que no lo puede ser con un sueldo de 8 mil pesos al mes.  Ahora, debemos tomar en consideración que en muchos casos esas personas no tienen mas opción que ser policías o soldados, por ejemplo.  Me decía alguna vez un militar retirado y de buen rango, que la mayor parte de las personas que se alistan en el ejercito en este país son del Estado de Oaxaca, 70% aproximadamente.

¿Pero a que obedece ese porcentaje? Simple y sencillamente a la gran falta de oportunidades en esa entidad y al nivel de vida que ahí existe. Prefieren tener un trabajo seguro y con un ingreso cierto, aunque en ello les vaya la vida. Imaginémonos pues la necesidad de nuestros hermanos.

En el caso de los policías, veamos de donde se alimentan esos cuerpos de autoridad. En su mayoría, las personas que ingresan a las academias estatales o municipales, son de bajos recursos y ven aquello como un ingreso seguro, lejos de "el servir a la sociedad", que, como lo dije antes, también hay quien lo ve de esa manera y quien, a la postre, se convierte en héroe o merecedor de algún reconocimiento.  Como en todo, hay buenos y malos elementos. En los abogados, médicos, arquitectos, ingenieros, contadores, etc., se presenta el mismo caso.

Y es por ello que digo que es nuestra culpa. Quienes levantan la voz y denuncian, son los menos; son más los que incurren en la conducta ilegal, pensando como ya lo dije, en que a ellos no les va a suceder o que no se afecta a nadie de manera directa. La corrupción ya se encuentra entre nosotros como un modus vivendi y vaya que lo aprovechamos en nuestro beneficio propio, de manera egoísta, olvidando el bien común y que formamos todos parte de una sociedad.  Tampoco nos damos cuenta,o no queremos pensar en ello, que esas malas costumbres y prácticas son muy difíciles de erradicar; se llevan años y años las acciones gubernamentales tendientes a eliminar la corrupción.

Por otra parte, resulta increíble también que ante eventos que perjudican seriamente al bien común y en los que se justifica el uso de la fuerza pública, terminemos condenando a los policías que hacían su trabajo o que reciben órdenes de sus superiores.

Ahora también, los cuerpos policiacos de todo el país, están siendo sometidos a los llamados "examenes de confianza", y como resultado de ello, se está reduciendo el número de sus miembros. ¿Por qué no? Pocos pero honestos ¿Qué puede hacer un policía municipal, cuyo ingreso es de 8 mil pesos y que vive en un hogar humilde con su familia, si aún no siendo corrupto, el crimen organizado lo amenza con matar a su familia si no accede a darles información?

Insisto, la culpa es de todos nosotros; de unos por permitirlo, de otros por no hacer nada, de otros más por no denunciarlo, pero de la mayoría, por incurrir en la corrupción pensando que no pasa nada. Son muy pocos y raros los casos en los que en verdad alguien acepte que jamás lo ha hecho.

domingo, 15 de enero de 2012

LO TENEMOS BIEN MERECIDO.

He pensado mucho como empezar este texto, porque todos los días encuentro hechos que merecen ser comentados. Lo tenemos bien merecido viene al caso porque diariamente todos incurrimos en violaciones a las leyes, a los reglamentos y todo tipo de ordenamientos, cuya única función es permitir una vida en sociedad, es decir, el ejercicio de nuestros derechos y libertades dentro de un marco de respeto a nuesrtros congeneres y nuestras instituciones.
Esa falta de respeto a las normas, de observancia obligatoria, tiene un sin fin de motivos y de causas, pero las principales tienen que ver con nuestra gran falta de educación, de cultura, de valores y principios, y también, de la falta de aplicación y coerción de parte de la autoridad, aunado al hecho de la poca vigilancia de parte del Estado, por no contar con el presupuesto necesario.
Diariamente, sea en la calle al manejar, al caminar por las calles del centro de la Ciudad, al analizar las actuaciones de los demás ciudadanos, al ver con detalle todo cuanto nos rodea, puedo encontrar una serie interminable de esas faltas, que solo denotan la falta de conciencia social que nos aqueja.
Todos los días veo personas en sus autos estacionados en doble fila, haciendo alto en donde no deben de pararse, estacionados en las esquinas interrumpiendo el paso petaonal o arriba de las banquetas; otras, dando vuelta en U en lugares prohibidos, otras más dando vuelta a la izquierda en lugares expresamente prohibidos. Los demás, tirando basura desde sus vehículos. Y que decir de quienes dejan o recojen a sus hijos en calles aledañas a las escuelas, sin importar el daño que les hacen con su ejemplo.
Uno de los principios más importantes al conducir, según cualquier manual norteamericano (no hay impresos en el país) es precisamente manejar con cortesía. Eso es precisamente no aventarle el coche a quien viene  atrás, a un costado o de frente, no imprimir velocidad para ganar al semaforo antes de que se ponga rojo o aun cuando ya lo hizo. Es permitir el paso de un vehículo de cada lado en calles en que se encuentran cuatro sentidos diferentes y no hay semaforo.
Además, no vemos que la conducción de un automotor requiere de cierta pericia y experiencia, pero también de cierta guía. Finalmente es una máquina que transita entre bienes y personas, que puede provocar daños e incluso la muerte, si no se maneja correctamente.
Veamaos nuestras calles; los conductores en México, somos sobrevivientes; tenemos que tratar de llegar sin chocar a nuestro destino, cuando en las calles no hay señalética, o la existente, es casi nula.
Quienes hemos tenido la posibilidad de viajar a los Estados Unidos, vemos que en todos los camainos, sean calles, avenidas o carreteras, están llenas de señalamientos, para todos los casos posibles; algunos permiten, otros recomiendan, otros advierten y otros prohíben. Hay incluso señalamientos y prohibiciones para los que no conducen, es decir, para quienes hacen uso de las calles caminando o en bicicleta.
Los exámenes que se aplican en SLP son una vacilada, y no lo digo peyorativamente, pero como quieren aoplicar un examen de manejo cuando no existen manuales que enseñen que hacer en cada caso, ante cada contingencia y como asumir precauciones ante los señalamientos que ni existen.
No se trata sólo de encender el vehículo sin golpear a los demás, o de saber estacionarse en un lugar reducido. Se trata de saber que no puede ni debe circularse sobre un espacio mediano como el que existe en Avenida Chapultepec; incluso como respetar a los peatones que cruzan una esquina con semáforo en verde. Se trata de saber como deben de conducir quienes utilizan una motocicleta. O como estacionarse en una calle que es inclinada, moviendo las llantas para que no queden en la misma posición recta para evitar accidentes.
Gran parte de los manuales es preventivo; nos dan a conocer un sinnúmero de situaciones que no podemos llegar a conocer solo por subirnos al coche, si no que son el producto de recabar y analizar la información que se genera de todos los accidengtes de tránsito.
Los manuales no tienen derechos de autor, se regalan, aunque indirectamente se cobran por los derechos que se obtienen de la expedición de la licencia y de lo que se paga para que se aplique al solicitante el examen de manejo.
Es urgente que todos, tanto autoridades como ciudadanos, nos involucremos; que seamos concientes de las consecuencias de no seguir esos lineamientos, para con ello empezar de una vez por todas a predicar con el ejemplo.
No hacen falta grandes cantidades de dinero; hace falta buena voluntad, intención firme y liderazgo. Hace falta dejarnos de tantas tonterías.